Ana León Rubio
[ #retoescalera - Familia Fotera ]Archivos para Portugal
Vistas desde el Castelo de São Jorge
Conocido como el castillo de los Mouros, se sitúa en lo más alto de la colina de San Jorge, la más alta de las colinas de Lisboa, que resurge de entre los barrios de Castelo y Alfama.
Creado en el siglo V por los Visigodos y agrandado por los árabes, finalmente pasó a manos de los cristianos con las modificaciones realizadas en el reinado de Alfonso Enríquez.
Desde el mirador del castillo se tienen unas buenas vistas del estuario del río Tajo, de la ciudad y del puente 25 de abril.
Tomando la línea 28 de tranvía hasta el Miradouro de Santa Luzia y dando un paseo accederemos al recinto del castillo pagando nuestra entrada. Para bajar nada mejor que dar un paseo por sus empinadas y encantadoras calles.
Elevador de Santa Justa – Lisboa
El elevador de Santa Justa se encuentra en la calle que lleva su nombre y se trata de un ascensor que une la parte baja de Lisboa con el barrio de Chiada. Se empezó a construir en 1900 y tiene una altura de 45 m. Es de estilo Neogótico y cada nivel tiene un diseño diferente.
En su interior se encuentran dos ascensores revestidos de madera, cada uno con una capacidad de 24 personas cada uno. Hoy en día se conserva más bien como atracción turística, y se puede acceder a él por el mismo precio que el tranvía.
Para subir al último piso se asciende por una escalera de caracol y hay un mirador con una terraza donde saborear un fresco zumo de naranja natural con vistas al castillo de San Jorge.
Monasterio de los Jerónimos, Lisboa
De estilo Manuelino, variación portuguesa del estilo gótico que toma el nombre del rey Manuel I de Portugal, se comenzó a construir a comienzos del siglo XVI en el barrio de Belém.
Destacan los laterales, sus portales, el interior de la Iglesia y el claustro.
En la Iglesia están los restos del navegante Vasco de Gama y el de los poetas Luís Camoes y Fernando Pessoa.
Toda esta obra es una oda al periodo de las expediciones portuguesas a los nuevos mundos.
Para llegar se puede tomar el tranvía 15. Está cerrado los lunes. La entrada normal cuesta 6€, aunque los días festivos es gratis a partir de las 14:00h.
Miradouro de Santa Luzia, Lisboa
Gracias a que Lisboa está situada sobre siete colinas, la capital lusa cuenta con siete miradores desde donde poder ver la ciudad desde las alturas
Uno de los miradores más pintorescos es el Miradouro de Santa Luzia, que está en la colina de Alfama, en el barrio del mismo nombre, uno de los más antiguos de la ciudad.
El mirador está junto a la Iglesia de Santa Lucía, en la calle Limoeiro y desde allí hay unas vistas fantásticas hacia el barrio de Alfama y el Tajo. Se trata de un marco incomparable para los pintores que se acercan para inmortalizar las dos torres de Sao Miguel, la Iglesia de Santo Estovao y la cúpula de Santa Engracia.
Igreja de Nossa Senhora de Graca de Évora
Sin salir de Évora, siguiendo nuestro paseo por este conjunto urbano Patrimonio de la Humanidad, encontramos la Iglesia de Nuestra Señora de Gracia, mandada a construir en 1540 por el rey Joao III. Se trata de uno de los monumentos más importantes del Renacimiento en Portugal.

- Detalle Iglesia de Nuestra Señora de Gracia de Évora (Portugal)
La fotografía muestra uno de los detalles que se encuentran encima de la puerta de la Iglesia. Forma parte de las cuatro estatuas de granito llamadas “niños de la Gracia”, que cargan en su espada las cuatro partes del mundo a las que llegaron los portugueses.
Esculturas de mármol
Desde Mérida a Lisboa nos desviamos un poco para visitar la ciudad de Évora, conjunto urbano patrimonio de la humanidad, único en toda Portugal junto a Sintra. Su catedral, que se comenzó a construir sobre el año 1280 es de estilo románico, al que se le ha ido añadiendo estilo árabe y gótico. Tiene un parecido razonable con la catedral de Lisboa. Aquellos visitantes que quieran pasar dentro deberán pagar la entrada.

Pórtico de la catedral de Évora
La fotografía es un detalle de las columnas situadas en el pórtico de la catedral, con forma de arco ojival. Son esculturas de mármol que representan a los apóstoles y se estima que fueron realizadas sobre 1330 atribuídas a los maestros Pero y Telo de Garcia.
Pasteis de Belém
Una cita obligada cuando se va a Lisboa es la de ir a la pastelería “Pasteis de Belém” para probar el dulce típico. Desde 1837 está abierta esta pastelería que se encuentra situada muy cerca del Monasterio de los Jerónimos. Cada dulce cuesta 0,90 € y suele haber siempre cola, aunque es rápida. Nosotros compramos cajas de 6, que te viene con sobrecitos de azúcar glass y canela para espolvorearlos por encima. Están riquísimos.
He intentado buscar la receta y según parece hay quien lo hace con nata y otros sin ella, creo que de las dos formas tienen que estar buenísimos, pero nada parecido a aquellos que hacen en la pastelería de donde se h0rnearon por primera vez.

Pasteis de Belém
Esta fotografía la hice en el último viaje que hicimos a la capital de Portugal. No sé si se aprecia muy bien por el reflejo del cristal del escaparate. La hice a media mañana y aunque la pastelería tenía toldos, no había manera de evitar el reflejo.


































